26 de noviembre de 2010

Un hábito saludable.

Olear el cuerpo es llenarlo de conciencia, de sensibilidad, de permeabilidad para sentir su presencia, para limpiar, purificar y tonificar sus sistemas, para sentir la parte y el todo, para ajustar el instante a la vida toda.

Un ritual necesario para conservar la piel sana, luminosa y libre para absorber la energía natural del ambiente. Tomarse unos instantes, a lo largo de la semana, para conectar con el cuerpo, conectando así con uno mismo. Un hábito esencial dentro de la prácticas de equilibrio ayurvédicas.

Generalidades

- Siempre es aconsejable olear el cuerpo antes del baño. Dejando el aceite por unos minutos.

- El aceite se puede retirar con de harina de garbanzo antes de bañarse. Con un poco de harina es suficiente. No utilizar jabones, sólo una ducha de agua templada.

- La oleación del cuerpo se realiza después de exponerse al sol, en verano.

- Por la noche, antes de dormir, se puede dar un suave masaje en los pies para descansar bien.

- Las cremas, aceites comerciales, etc. no favorecen a la piel, ni la nutren en profundidad.

- Encontrar el tiempo y espacio adecuado.

Mezclas favorables para las diferentes constituciones.

Aceites vegetales:

Girasol: aceite que beneficia al dosha Kapha y Pitta por su acción astringente y su naturaleza fría.

Coco: untuoso, pesado y de naturaleza fría. Es bueno para el Pitta y para el Vata.

Sésamo: es el aceite más utilizado en ayurveda, por su alta calidad nutritiva. Untuoso, caliente y tónico. Es bueno para el Kapha, el Vata y moderado para el Pitta.

Almendras: es un aceite ligero, tibio y penetrante. Es bueno para el Vata y el Kapha, moderado para el Pitta.

Jojoba: es un excelente aceite para utilizar en la cara. Es nutritivo, purificador de la piel, demulcente y de naturaleza fría. Es bueno para el Vata y el Pitta.

Para las constituciones VATA: sésamo, almendras y coco.

Para las constituciones PITTA: girasol, jojoba, coco.

Para las constituciones KAPHA: girasol, almendras.

Preparados para tener en cuenta:

Pasta de Sándalo: si podemos conseguir polvo de sándalo (Chandana churnam), podemos realizar una mezcla de agua de rosas o agua de melisa + polvo de sándalo. Colocar unos 30 ml del agua e ir agregando el polvo hasta crear una consistencia similar al barro. El preparado deberá aplicarse especialmente en la cabeza, cara, pies y ombligo a fin de bajar la temperatura del cuerpo. Si se tuvo una exposición prolongada al sol, aplicar en todo el cuerpo. Dejar que se seque y retirar friccionando con una toalla seca. Olear el cuerpo con un aceite indicado.

Aromas: a fin de reducir la temperatura y brindar al cuerpo de una correcta nutrición para el verano, se puede realizar una mezcla de aromaterapia (sólo después de exponerse al sol y no antes), en las siguientes medidas:

VATA. En 30 ml de aceite vegetal: 1 gota de geranio + 2 gotas de lavanda + (1 gota de nardo o 1 gota de ylang-ylang).

PITTA. En 30 ml de aceite vegetal: 1 gota de nardo índico + 2 gotas de sándalo + (1 gota de vetiver o 1 gota de Ylang-Ylang).

KAPHA. En 30 ml de aceite esencial: 1 gota de cardamomo + 1 gota de incienso +(2 gotas de manzanilla o 1 gota de rosa)

Brahmi Thailam: un aceite ayurvédico compuesto de Brahmi + aceite de coco o girasol. Un preparado tradicional ayurvédico para equilibrar el dosha pitta y vata. Se puede aplicar puro en la cabeza y en los pies, realizando un suave masaje. Es muy refrigerante y es un excelente tónico nervino.

A disfrutar de una buena estación pitta, colmada de alegría, color, juego y pasión por la vida. Con mis mejores deseos,

25 de octubre de 2010

Vientre Espiral

"Madre nuestra La Tierra

que fluyes en el poro de todo lo viviente,

reflejas tu emoción en los plurales,

caminas desde el centro de lo Uno,

prologas el hechizo de los números pares;

que rondas en el paso y la caída,

respiras en el hueco sonoro de la noche,

sonríes en el astro de fuegos tutelares

y en los trémulos cauces del verbo de la leche."

(Extracto del Poema "Madre nuestra la Tierra" de Aurora Reyes, muralista mexicana).

Hace unos meses atrás me propusieron ahondar en la consiga -¿qué es ser mujer?-, y durante un tiempo evoqué esa idea en mí, inundando mi cotidianeidad de aquello que me impulsa a crear éste ser mujer propio, viviente en mí. Esto me provocó una gran necesidad de recuperar espacios. Y éste pequeño universo mío, comenzó a crear. Con sus elementos, su naturaleza y su inteligencia, espacios plenos y fértiles.

Sentir, en el instante profundo, en lo pequeño. Crear palabras y silencios, algunos dibujados en el transcurrir de un cuerpo. Oler la calidez de las maderas, despertarse en la alegría del cítrico y tocar la nota aterciopelada de la rosa en el pecho. Jugar, a cazar mariposas de viento, que susurra el alma al despertar. Sembrar en tierra fértil el origen, para honrar la vida, cíclica y perpetuamente, en el gesto cotidiano vinculado al amor. Y todo este rescate de mí, ha resuelto juntarme, convocarme y sobretodo, expresarme.


Para mí el ser mujer es crear espacios infinitos, que no nacen ni mueren, sino que se continúan, en lo perpetuo. Es sentir la vida en lo pequeño, en el instante cotidiano, en cada rincón habitado de mi cuerpo, en los olores de mi cocina, en crear palabras y silencios. Pero sobre todas las cosas, honrar lo femenino, es darme esos espacios para abrir mi cuerpo y mi corazón a la posibilidad de crear un instante profundo, en conexión a la vida toda.

ORIGEN (latín -origo-, nacimiento, raíz, manantial, principio), es para mí una palabra femenina, ligada a mi vientre espiral.


22 de junio de 2010

Herbología ayurvédica

Esam Bhutanam prthivi rasa, prthivya apo raso-pam osadhayo rasa, osadhinam puruso rasah-

“La esencia de toda existencia es la Tierra. La esencia de la Tierra es el Agua. La esencia del Agua pertenece a las plantas. La esencia de las plantas es la existencia humana”.

Chandogya Upanishad 1.4.2


La dieta y las hierbas constituyen unos de los pilares de la salud dentro de Ayurveda a un nivel físico, pero también a un nivel espiritual. Desde sus orígenes, estableció una relación profunda y ancestral con el mundo natural, tal es así, que hasta el día de hoy, hay fórmulas creadas desde hace 3000 años que siguen utilizándose. El Ayurveda principalmente posee un enfoque bioenergético en cuanto a la utilización de las sustancias para promover el equilibrio de todos los sistemas corporales. Es decir, clasifica cada sustancia de acuerdo a su sabor, energía, efecto y acción específica. Se interesa, fundamentalmente, en su efecto en el cuerpo como un todo. A diferencia de otras medicinas tradicionales, también posee un enfoque espiritual basado en el Yoga, clasificando cada sustancia en función de las tres cualidades primarias presentes en la naturaleza: sattva (claridad), rajas (agitación) y tamas (oscuridad) a fin de examinar el efecto sobre la mente y su capacidad de aumentar o disminuir la conciencia. Este modelo bioespiritual depende de una idea espiritual de la vida.Las hierbas, como sustancias orgánicas complejas, no tienen simplemente ingredientes activos o inertes, mucho de su acción puede depender de la hierba como un todo, de su poder para catalizar ciertos efectos dentro del cuerpo que no están siempre relacionados con sus constituyentes químicos. El herbolario ayurvédico es parte de un enfoque holístico y no puede ser descontextualizado del estilo de vida adecuado a cada uno, siempre desde la cosmovisión ayurvédica. En Ayurveda, las hierbas se combinan, se procesan y se introducen al sistema mediante vehículos correctos denominados –anupanas-, los cuales ejercen una importante y determinada acción sobre el equilibrio constitucional; una mezcla específica de hierbas para reconstituir una función en algún tejido corporal puede ser beneficiosa para una persona y completamente perjudicial para otra, todo depende de la combinación y vehículo correcto para su constitución o biotipo. Lo cual requiere un gran conocimiento, heredado desde hace miles de años y para los cuales el Ayurveda ha sido desde los tiempos más originarios, una verdad en comunión con la vida toda. Los invito a introducirse en su mirada ancestral, que es la mirada de todos los tiempos, que es la mirada necesaria en nuestro presente para poder restablecer nuestro compromiso individual, comunitario, social y global para con nosotros mismos y para con nuestra Madre Tierra.

13 de abril de 2010

Un acercamiento al contacto con uno mismo como vía de transformación.

Abrazar al cuerpo es comenzar a sentir, a comprender sus necesidades, inquietudes, asperezas, restricciones y olvidos. Abrazar al cuerpo es comenzar a transitar un camino de reconexión con la piel que nos contiene, abriga, protege y esconde. Abrazar al cuerpo es comenzar a venerar el instante que ilumina, tramo a tramo, su totalidad.

El movimiento de las manos serpentea la superficie, el olor de los aceites nutren los sentidos y el agua corre más allá del cuerpo para lavarlo y purificarlo. Vivir el cuerpo para conectarlo a la vida toda, confiar en su saber original e instintivo para potenciar los instrumentos que multiplican todas las posibilidades.
¿cuántas estaciones tiene el cuerpo?¿cuántos cuerpos habitamos?¿cuántas palabras e imágenes tatuamos en su piel?¿cuántos tesoros guardamos celosamente en su interior?-

El automasaje requiere un tiempo y un espacio, un lugar apropiado para apropiarse del cuerpo. Ayurveda indica que todo lo que existe fuera, existe dentro y viceversa. Tomar lo ajeno y externo para convertirlo en algo propio a la vez que devolvemos al mundo nuestra forma única de expresión, a cada instante, con cada cosa y en cada persona dejamos una huella de nosotros mismos, un rastro único en tiempo y espacio.

Por lo tanto, la forma que le demos a nuestra sesión de automasaje será única cada vez, dejando en nuestro cuerpo las señales para anclar su integridad, para motivar su creatividad, para potenciar su habilidad. Abraza a tu cuerpo y crea un lenguaje sin palabras, abraza al pequeño, pero también al gran movimiento, sintonízate con su ritmo y entrégate a lo sugerido.


18 de febrero de 2010

La profundidad de la piel

"Sentir es pensar sin ideas, y por eso sentir es comprender"
(Alejandro Pessoa, poeta portugués, 1888-1935)

Es la piel y su historia tramada de instantes un sentir que prioriza el tacto
como instrumento de percepción inmediata, real, propia y única.

Dibujándo geografías corporales, conectándo estados, creando vastos paisajes,
atendiendo al clima que nutre o erosiona la superficie,
el tacto en interacción permanente con su entorno inmediato,
siembra y cosecha lo definido y lo imaginado. Tiempo.

En la profundidad de la piel, la memoria original, símbolo de morada.
Espacio sagrado, amado, respetado y venerado. Espacio olvidado, aprisionado, silenciado y negado.
Aliento universal sometido al crecimiento, al movimiento, a la creación y recreación de la existencia.
Es la vida lo profundo, es tu piel junto a mi piel, la memoria del mundo.

25 de enero de 2010

Consagrando el espacio

Cada vez que establecemos un espacio propio, le aportamos una energía única que se entremezcla con la existente, creando una atmósfera sutil. Al sostener pensamientos, emociones, actitudes, acciones, relaciones e interacciones positivas y curativas, ellas impregnan el ambiente y se vuelven perceptibles para quien entra allí.

Adorar a los cinco grandes elementos es una forma de arte y ciencia en el hinduismo, así lo cotidiano se vuelve importante y significativo. Si deseas que estén presentes y acompañen tu trabajo puedes guiarte por lo siguiente:

TIERRA

En el continente americano la Tierra es la Madre, los indígenas del norte y del sur la adoraban con cantos y rituales. Su presencia se representa con una estatua, plantas y árboles ornamentales de interior, con el uso de piedras, cristales y gemas. Puede ser tierra de algún lugar que represente lo sagrado para ti.

AGUA

El agua mantiene las vibraciones de los cantos y oraciones de forma natural, podemos preservarla de forma adecuada en recipientes de cobre, plata u oro, añadiéndoles unas ramas con hojas frescas de hierbas como la albahaca, la hierbabuena o la salvia. Habrá que cambiarla periódicamente, de forma total o parcial.

FUEGO

Al amanecer y al anochecer , los védicos veneran al fuego sagrado quemando estiércol de vaca y ghee, ofreciéndoles cantos, arroz y semillas de ajonjolí. Una lámpara de ghee o velas pueden acompañarnos, ellas tienen la capacidad de eliminar nuestras preocupaciones, temores y ansiedades a fin de aportarnos percepción y claridad interior.

AIRE

La utilización de incienso es lo adecuado y más extendido. Elige siempre que sean hechos de forma artesanal con ingredientes naturales, si son buenos se quemarán lentamente. El incienso natural, la mirra y el sándalo son los más apropiados.

ETER

Las flores, y en particular las rosas, son las ofrendas habituales a éste elemento. Es muy importante que estén en perfecto estado. Los sonidos, cantos y mantras se utilizan para limpiar y purificar un ambiente, es la cualidad sensorial que le corresponde al éter, de ahí su poder para armonizar a todos los demás elementos.