25 de enero de 2010

Consagrando el espacio

Cada vez que establecemos un espacio propio, le aportamos una energía única que se entremezcla con la existente, creando una atmósfera sutil. Al sostener pensamientos, emociones, actitudes, acciones, relaciones e interacciones positivas y curativas, ellas impregnan el ambiente y se vuelven perceptibles para quien entra allí.

Adorar a los cinco grandes elementos es una forma de arte y ciencia en el hinduismo, así lo cotidiano se vuelve importante y significativo. Si deseas que estén presentes y acompañen tu trabajo puedes guiarte por lo siguiente:

TIERRA

En el continente americano la Tierra es la Madre, los indígenas del norte y del sur la adoraban con cantos y rituales. Su presencia se representa con una estatua, plantas y árboles ornamentales de interior, con el uso de piedras, cristales y gemas. Puede ser tierra de algún lugar que represente lo sagrado para ti.

AGUA

El agua mantiene las vibraciones de los cantos y oraciones de forma natural, podemos preservarla de forma adecuada en recipientes de cobre, plata u oro, añadiéndoles unas ramas con hojas frescas de hierbas como la albahaca, la hierbabuena o la salvia. Habrá que cambiarla periódicamente, de forma total o parcial.

FUEGO

Al amanecer y al anochecer , los védicos veneran al fuego sagrado quemando estiércol de vaca y ghee, ofreciéndoles cantos, arroz y semillas de ajonjolí. Una lámpara de ghee o velas pueden acompañarnos, ellas tienen la capacidad de eliminar nuestras preocupaciones, temores y ansiedades a fin de aportarnos percepción y claridad interior.

AIRE

La utilización de incienso es lo adecuado y más extendido. Elige siempre que sean hechos de forma artesanal con ingredientes naturales, si son buenos se quemarán lentamente. El incienso natural, la mirra y el sándalo son los más apropiados.

ETER

Las flores, y en particular las rosas, son las ofrendas habituales a éste elemento. Es muy importante que estén en perfecto estado. Los sonidos, cantos y mantras se utilizan para limpiar y purificar un ambiente, es la cualidad sensorial que le corresponde al éter, de ahí su poder para armonizar a todos los demás elementos.